La nueva hoja de ruta oncológica regional se fundamenta en la necesidad de ofrecer una respuesta adaptada a los rápidos avances de la ciencia médica, garantizando un modelo asistencial accesible, equitativo, eficiente y centrado en la persona.
El Plan introduce líneas específicas para responder a necesidades particulares, como la atención infanto-juvenil y a la población mayor, a la cronicidad y al olvido oncológico.